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Pilates para la fuerza y la movilidad: lo que los pacientes con cáncer deben saber

Posted: May 07, 2026
Pilates para la fuerza y la movilidad: lo que los pacientes con cáncer deben saber image

El pilates es una de las formas más populares de mantenerse activo en la actualidad. Para las personas que enfrentan un diagnóstico de cáncer o que han pasado por tratamientos médicos intensivos, el método Pilates surge como una alternativa de acondicionamiento físico altamente eficaz y de fácil acceso. Lo mejor es que no se requiere de equipamiento costoso, entrenadores privados ni gimnasios; usted puede practicarlo desde la comodidad de su hogar.

En este artículo, explicaremos cómo el método Pilates apoya a las personas que viven con cáncer. Descubrirá qué hace que esta práctica de mente y cuerpo sea única y cómo puede mejorar su bienestar diario. También analizaremos las investigaciones que demuestran cómo el pilates ayuda a controlar síntomas como el dolor y la movilidad reducida. Finalmente, le ofrecemos una guía segura para comenzar su propia práctica.

¿Qué es el pilates y en qué se diferencia de otros ejercicios?

Aunque el pilates ha sido una tendencia de ejercicio muy fuerte en los últimos años, tiene una historia larga y sólida. Fue creado a finales de la década de 1920 por Joseph Pilates.

Originalmente, él llamó a su método "contrología", ya que el objetivo central era aprender a controlar los músculos mediante la mente. Durante mucho tiempo, fue una herramienta utilizada principalmente por bailarines profesionales para ayudar a sus cuerpos a recuperarse de lesiones. No fue sino hasta finales del siglo XX cuando la comunidad médica reconoció plenamente cuánto podía ayudar el pilates a pacientes con movilidad reducida.

El pilates es un ejercicio de conexión mente-cuerpo. Se centra en el desarrollo de la estabilidad central del cuerpo, fortaleciendo los músculos profundos del abdomen, la espalda y el suelo pélvico que proporcionan el soporte estructural necesario para el torso. Además, se enfoca en mantener una alineación saludable y natural en el cuerpo. A diferencia de los entrenamientos rápidos o pesados, el pilates se basa en moverse con precisión y concentración.

Existen dos formas principales de practicarlo:

  1. Mat pilates o pilates de piso: En esta versión, usted realiza estiramientos y ejercicios utilizando su propio peso corporal sobre una colchoneta o un tapete.

  2. Pilates reformer (cama de pilates): Se utiliza una máquina especial con resortes que brindan soporte adicional o un poco más de resistencia.

Debido a que se basa en la concentración y la fluidez, cada sesión puede ajustarse exactamente al nivel de energía que usted tenga ese día. También se puede hacer incluso si se cuenta con alguna lesión, porque los ejercicios pueden adaptarse a cada persona.

¿Cómo ayuda el pilates durante su recuperación?

Durante el tratamiento contra el cáncer, mantenerse activo puede ayudarle a preservar su fuerza física y sus capacidades funcionales. El pilates es especialmente beneficioso porque ayuda a mitigar los cambios en los músculos y huesos que pueden ser causados por la cirugía, la radiación o la quimioterapia.

Al enfocarse en la estabilidad central del cuerpo, el pilates ayuda a corregir pequeños problemas de movimiento y facilita las actividades de su vida cotidiana.

El pilates beneficia a su cuerpo de varias maneras:

  • Apoyo al sistema inmunológico: El ejercicio regular puede ayudar a que las defensas naturales de su cuerpo funcionen mejor.
  • Manejo integral de los síntomas: A menudo, el cansancio, el dolor y la dificultad para moverse aparecen al mismo tiempo. El pilates utiliza la respiración rítmica y la alineación corporal, lo que ayuda a gestionar estos síntomas como un conjunto en lugar de tratarlos uno por uno.
  • Mejor movilidad para el día a día: Al mejorar la movilidad articular, el Pilates facilita tareas diarias como cargar las bolsas del supermercado o bajar las escaleras.
  • Conexión mente-cuerpo: Al requerir enfoque y concentración, el pilates le ayuda a sentirse más en sintonía con su cuerpo, lo que puede reducir el estrés asociado al diagnóstico.

¿Qué dice la ciencia sobre el papel del pilates como coadyuvante en pacientes con cáncer?

La comunidad científica ha estudiado de cerca los beneficios del pilates mediante investigaciones clínicas. Un metaanálisis de diversos estudios clínicos realizado en 2025 concluyó que el pilates es tan beneficioso como otras modalidades de ejercicio terapéutico para optimizar la calidad de vida y el bienestar integral. Esta investigación nos da una imagen más clara de cómo estos movimientos afectan al cuerpo:

  • Mejor movimiento en pacientes con cáncer de mama: El estudio encontró que las mujeres con cáncer de mama activo o sobrevivientes mostraron mejoras significativas en la movilidad de los hombros. Esto facilita acciones como alcanzar objetos en estantes altos o vestirse.
  • Ayuda específica para pacientes con cáncer de próstata: Combinar el pilates con ejercicios del suelo pélvico ayudó significativamente al control de la vejiga y mejoró su calidad de vida.
  • Mayor fuerza y resistencia: Los participantes que practicaron pilates fortalecieron tanto el tren superior como el inferior. También mejoraron su capacidad aeróbica, lo que significa que se fatigaban menos durante las pruebas de caminata.
  • Reducción del dolor y la mejora en motricidad: Muchos pacientes reportaron una disminución en sus niveles de dolor y se sintieron más capaces de realizar sus actividades diarias con menos dificultad.
  • Mejor descanso y estado de ánimo: muchas personas han reportado sentirse menos estresadas y dormir mejor tras practicar pilates.

¿Cómo iniciar su práctica de pilates de forma segura?

Si está considerando comenzar, el paso más importante es asegurar que su plan esté diseñado a su medida. Los expertos recomiendan comenzar con una intensidad baja (usando aproximadamente la mitad de su esfuerzo total) e ir aumentando la dificultad gradualmente a medida que recupere su energía. Una rutina recomendada suele incluir de dos a tres sesiones por semana, de entre 30 y 45 minutos cada una.

Para mantenerse seguro y cómodo, considere estos consejos:

  • Asegúrese de tener el apoyo de un experto: es muy importante que, si lo requiere, un profesional pueda ayudarle a adaptar los movimientos de acuerdo a sus necesidades. Los ejercicios pueden modificarse si existen lesiones o limitaciones en el movimiento. 
  • Escuche a su cuerpo: Muévase a su propio ritmo y deténgase de inmediato si siente cualquier dolor nuevo o punzante.
  • El descanso es clave: Incluya siempre pausas de descanso según cómo se sienta cada día.
  • Use apoyos adicionales: almohadas, bloques de yoga o incluso una silla firme pueden ayudar a sostener su cuerpo en diferentes posturas.

Ejercicios sencillos de pilates para probar en casa

No necesita máquinas complejas para empezar. Aquí tiene algunos movimientos suaves para desarrollar fuerza y flexibilidad:

  1. Elevación de pelvis: Acostado boca arriba con las rodillas dobladas, incline suavemente la cadera para aplanar la parte baja de la espalda contra el suelo. Esto estabiliza el núcleo y alivia la tensión lumbar.
  2. Planchas modificadas: En lugar de la posición tradicional de flexión, intente mantener la plancha apoyando las rodillas. Esto fortalece el tronco, siendo amable con los hombros y las muñecas.
  3. Apertura de pecho y brazos: Sentado erguido en una silla, extienda lentamente los brazos hacia los lados para estirar suavemente el pecho y mejorar su rango de movimiento.
  4. Respiración profunda: Siéntese o acuéstese cómodamente y realice respiraciones lentas y profundas hacia el abdomen. Este acto sencillo favorece la circulación y reduce el estrés.

El pilates como aliado en su recuperación

El pilates ofrece un camino amable para apoyar su salud física y emocional tras un diagnóstico de cáncer. La evidencia sugiere que es una poderosa herramienta complementaria para recuperar la fuerza, mejorar la movilidad y elevar su calidad de vida general. Al integrar conscientemente la respiración con el control del movimiento, usted asume un papel protagonista en su proceso de rehabilitación, construyendo un camino sostenible para recuperar su vitalidad y bienestar personal.

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Referencias: 

El pilates es una de las formas más populares de mantenerse activo en la actualidad. Para las personas que enfrentan un diagnóstico de cáncer o que han pasado por tratamientos médicos intensivos, el método Pilates surge como una alternativa de acondicionamiento físico altamente eficaz y de fácil acceso. Lo mejor es que no se requiere de equipamiento costoso, entrenadores privados ni gimnasios; usted puede practicarlo desde la comodidad de su hogar.

En este artículo, explicaremos cómo el método Pilates apoya a las personas que viven con cáncer. Descubrirá qué hace que esta práctica de mente y cuerpo sea única y cómo puede mejorar su bienestar diario. También analizaremos las investigaciones que demuestran cómo el pilates ayuda a controlar síntomas como el dolor y la movilidad reducida. Finalmente, le ofrecemos una guía segura para comenzar su propia práctica.

¿Qué es el pilates y en qué se diferencia de otros ejercicios?

Aunque el pilates ha sido una tendencia de ejercicio muy fuerte en los últimos años, tiene una historia larga y sólida. Fue creado a finales de la década de 1920 por Joseph Pilates.

Originalmente, él llamó a su método "contrología", ya que el objetivo central era aprender a controlar los músculos mediante la mente. Durante mucho tiempo, fue una herramienta utilizada principalmente por bailarines profesionales para ayudar a sus cuerpos a recuperarse de lesiones. No fue sino hasta finales del siglo XX cuando la comunidad médica reconoció plenamente cuánto podía ayudar el pilates a pacientes con movilidad reducida.

El pilates es un ejercicio de conexión mente-cuerpo. Se centra en el desarrollo de la estabilidad central del cuerpo, fortaleciendo los músculos profundos del abdomen, la espalda y el suelo pélvico que proporcionan el soporte estructural necesario para el torso. Además, se enfoca en mantener una alineación saludable y natural en el cuerpo. A diferencia de los entrenamientos rápidos o pesados, el pilates se basa en moverse con precisión y concentración.

Existen dos formas principales de practicarlo:

  1. Mat pilates o pilates de piso: En esta versión, usted realiza estiramientos y ejercicios utilizando su propio peso corporal sobre una colchoneta o un tapete.

  2. Pilates reformer (cama de pilates): Se utiliza una máquina especial con resortes que brindan soporte adicional o un poco más de resistencia.

Debido a que se basa en la concentración y la fluidez, cada sesión puede ajustarse exactamente al nivel de energía que usted tenga ese día. También se puede hacer incluso si se cuenta con alguna lesión, porque los ejercicios pueden adaptarse a cada persona.

¿Cómo ayuda el pilates durante su recuperación?

Durante el tratamiento contra el cáncer, mantenerse activo puede ayudarle a preservar su fuerza física y sus capacidades funcionales. El pilates es especialmente beneficioso porque ayuda a mitigar los cambios en los músculos y huesos que pueden ser causados por la cirugía, la radiación o la quimioterapia.

Al enfocarse en la estabilidad central del cuerpo, el pilates ayuda a corregir pequeños problemas de movimiento y facilita las actividades de su vida cotidiana.

El pilates beneficia a su cuerpo de varias maneras:

  • Apoyo al sistema inmunológico: El ejercicio regular puede ayudar a que las defensas naturales de su cuerpo funcionen mejor.
  • Manejo integral de los síntomas: A menudo, el cansancio, el dolor y la dificultad para moverse aparecen al mismo tiempo. El pilates utiliza la respiración rítmica y la alineación corporal, lo que ayuda a gestionar estos síntomas como un conjunto en lugar de tratarlos uno por uno.
  • Mejor movilidad para el día a día: Al mejorar la movilidad articular, el Pilates facilita tareas diarias como cargar las bolsas del supermercado o bajar las escaleras.
  • Conexión mente-cuerpo: Al requerir enfoque y concentración, el pilates le ayuda a sentirse más en sintonía con su cuerpo, lo que puede reducir el estrés asociado al diagnóstico.

¿Qué dice la ciencia sobre el papel del pilates como coadyuvante en pacientes con cáncer?

La comunidad científica ha estudiado de cerca los beneficios del pilates mediante investigaciones clínicas. Un metaanálisis de diversos estudios clínicos realizado en 2025 concluyó que el pilates es tan beneficioso como otras modalidades de ejercicio terapéutico para optimizar la calidad de vida y el bienestar integral. Esta investigación nos da una imagen más clara de cómo estos movimientos afectan al cuerpo:

  • Mejor movimiento en pacientes con cáncer de mama: El estudio encontró que las mujeres con cáncer de mama activo o sobrevivientes mostraron mejoras significativas en la movilidad de los hombros. Esto facilita acciones como alcanzar objetos en estantes altos o vestirse.
  • Ayuda específica para pacientes con cáncer de próstata: Combinar el pilates con ejercicios del suelo pélvico ayudó significativamente al control de la vejiga y mejoró su calidad de vida.
  • Mayor fuerza y resistencia: Los participantes que practicaron pilates fortalecieron tanto el tren superior como el inferior. También mejoraron su capacidad aeróbica, lo que significa que se fatigaban menos durante las pruebas de caminata.
  • Reducción del dolor y la mejora en motricidad: Muchos pacientes reportaron una disminución en sus niveles de dolor y se sintieron más capaces de realizar sus actividades diarias con menos dificultad.
  • Mejor descanso y estado de ánimo: muchas personas han reportado sentirse menos estresadas y dormir mejor tras practicar pilates.

¿Cómo iniciar su práctica de pilates de forma segura?

Si está considerando comenzar, el paso más importante es asegurar que su plan esté diseñado a su medida. Los expertos recomiendan comenzar con una intensidad baja (usando aproximadamente la mitad de su esfuerzo total) e ir aumentando la dificultad gradualmente a medida que recupere su energía. Una rutina recomendada suele incluir de dos a tres sesiones por semana, de entre 30 y 45 minutos cada una.

Para mantenerse seguro y cómodo, considere estos consejos:

  • Asegúrese de tener el apoyo de un experto: es muy importante que, si lo requiere, un profesional pueda ayudarle a adaptar los movimientos de acuerdo a sus necesidades. Los ejercicios pueden modificarse si existen lesiones o limitaciones en el movimiento. 
  • Escuche a su cuerpo: Muévase a su propio ritmo y deténgase de inmediato si siente cualquier dolor nuevo o punzante.
  • El descanso es clave: Incluya siempre pausas de descanso según cómo se sienta cada día.
  • Use apoyos adicionales: almohadas, bloques de yoga o incluso una silla firme pueden ayudar a sostener su cuerpo en diferentes posturas.

Ejercicios sencillos de pilates para probar en casa

No necesita máquinas complejas para empezar. Aquí tiene algunos movimientos suaves para desarrollar fuerza y flexibilidad:

  1. Elevación de pelvis: Acostado boca arriba con las rodillas dobladas, incline suavemente la cadera para aplanar la parte baja de la espalda contra el suelo. Esto estabiliza el núcleo y alivia la tensión lumbar.
  2. Planchas modificadas: En lugar de la posición tradicional de flexión, intente mantener la plancha apoyando las rodillas. Esto fortalece el tronco, siendo amable con los hombros y las muñecas.
  3. Apertura de pecho y brazos: Sentado erguido en una silla, extienda lentamente los brazos hacia los lados para estirar suavemente el pecho y mejorar su rango de movimiento.
  4. Respiración profunda: Siéntese o acuéstese cómodamente y realice respiraciones lentas y profundas hacia el abdomen. Este acto sencillo favorece la circulación y reduce el estrés.

El pilates como aliado en su recuperación

El pilates ofrece un camino amable para apoyar su salud física y emocional tras un diagnóstico de cáncer. La evidencia sugiere que es una poderosa herramienta complementaria para recuperar la fuerza, mejorar la movilidad y elevar su calidad de vida general. Al integrar conscientemente la respiración con el control del movimiento, usted asume un papel protagonista en su proceso de rehabilitación, construyendo un camino sostenible para recuperar su vitalidad y bienestar personal.

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Referencias: 

The author Jimena Vicencio

about the author
Jimena Vicencio

Jimena is an International Medical Graduate and a member of the HealthTree Writing team. Currently pursuing a bachelor's degree in journalism, she combines her medical background with a storyteller’s heart to make complex healthcare topics accessible to everyone. Driven by a deep belief that understanding health is a universal right, she is committed to translating scientific and medical knowledge into clear, compassionate language that empowers individuals to take control of their well-being.

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