¿Qué factores debe considerar un paciente para escoger un tratamiento? Los factores que tenemos que tener en cuenta a la hora de decidir el tratamiento óptimo para cada paciente incluyen la evaluación de características que dependan del paciente, como pueden ser la edad cronológica, la edad biológica, el estado de fragilidad, las comorbilidades, los fármacos que el paciente tiene, pero por supuesto tenemos que tener en cuenta también características relacionadas con la enfermedad. Y es importante evaluar la función renal, los pacientes que tienen insuficiencia renal sabemos que son pacientes que tienen una característica de alto riesgo y los tratamientos tienen que ser en principio adaptados a la presencia de insuficiencia renal. Lo mismo es aplicable a la presencia, por ejemplo, de enfermedad extramedular en cuyo caso es un factor que condiciona también el tratamiento. La presencia de enfermedad extramedular es un factor de mal pronóstico y por lo tanto tenemos que intentar utilizar combinaciones muy eficaces, pero tenemos otros factores que condicionan el tratamiento y hoy por hoy uno de los más representativos y de los más significativos es la presencia de alteraciones citogenéticas que sabemos que confieren también un mal pronóstico a los pacientes con mieloma. Es recomendable hacer un estudio citogenético en el momento del diagnóstico y si los pacientes presentaran alguna de las alteraciones que conocemos que tienen un factor pronóstico adverso, claramente sus pacientes deben recibir la combinación más óptima, la mejor combinación disponible, intentando que el paciente alcance la mejor respuesta de la profundidad mayor que sea posible y ese tratamiento debe ser mantenido a lo largo del tiempo porque en estos pacientes con características de alto riesgo es importante alcanzar una respuesta muy profunda y además mantenerla a lo largo del tiempo. Otros factores que podemos tener en cuenta puede ser la LDH elevada o que presenten células plasmáticas circulantes incluso en la sangre periférica, son características que nos ayudan a identificar el riesgo y por lo tanto esos pacientes con características de alto riesgo o de mal pronóstico claramente tienen que recibir las mejores combinaciones.